fbpx

La pareja empieza por ti.

La pareja empieza por ti.

A veces buscamos a esa persona especial con la que podremos tener esa relación de pareja tan anhelada, pero estaría bien empezar por preguntarnos si  nosotros podemos ofrecer al otro eso mismo que buscamos… ¿Eres tú una buena pareja para el otro?

La relación de pareja es una de las más importantes que establecemos a lo largo de la vida. Y también es para muchas personas la que más alegrías y tristezas aporta. Por eso, vale la pena tomarse el tiempo de preguntarse qué espero de la relación de pareja, y sobretodo, si eso que espero me lo puede dar realmente la pareja….. y yo a ella.

En cuanto aparecen problemas de cualquier tipo en la relación, tanto en parejas que aún están consolidándose, como en las de muchos años, el primer impulso es culpar al otro. Ver lo que el otro hace mal, o aquello que bajo mi punto de vista hace difícil mi vida, etc. “es que si el otro cambiara tal o cual cosa, sería todo más fácil”.

Pero antes de intentar establecer un buen contacto con el otro, es conveniente empezar por establecer un buen contacto con uno mismo.

Empezar por saber identificar cómo me siento  y qué necesito en un momento dado, cómo tiendo a reaccionar, qué estoy aportando yo a la relación, tanto en el nivel del carácter, como en el nivel de lo aprendido de mi propia familia. Esto es básico para, cuando llegue su momento, poder más adelante comunicarlo al otro e ir gestionando los desencuentros y diferencias que inevitablemente se irán produciendo.

Luego, uno de los pilares más importantes para cualquier pareja es una buena comunicación. Es esencial invertir tiempo en comunicarse siguiendo estos principios:

  • Compartir cómo me siento, qué necesito, cuál es mi experiencia en este momento, solo permitiendo que el otro pueda conocerme y saber de mi.
  • Escuchar desde una escucha activa que empatiza con el otro y respeta lo que le sucede al otro.
  • La buena comunicación es lo que puede crear una verdadera intimidad con el otro.

Otro aspecto importante es comprender que un proyecto de pareja es un proyecto común entre dos, y que cada uno sigue teniendo su propio proyecto individual de vida. Será necesario que los proyectos individuales no sean incompatibles con el proyecto común, que encontremos un lugar hacia donde ir juntos, una ilusión que compartir.

Son muchas las parejas que encuentran obstáculos para crear o para consolidar su relación, otras logran consolidarla con relativa facilidad y es más adelante cuando surgen desencuentros. Es importante ver los desencuentros como oportunidades para pararnos y revisar qué estamos haciendo, qué pedimos al otro, qué le damos, cómo nos comunicamos y hacia donde vamos juntos.

En ocasiones, las parejas no pueden resolver estos asuntos solas y el apoyo de un terapeuta especializado en parejas puede ser una buena opción.

Sólo podéis sentiros realmente conectados con el otro  cuando cada uno se siente conectado realmente consigo mismo. John  Welwood.

Por Mercè Perarnau.    
Terapeuta humanista y sistémica.
Especialista en terapia de pareja y en constelaciones familiares.

No hay Comentarios

Sorry, the comment form is closed at this time.